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Europa es conocida por tener una de las arquitecturas más hermosas del planeta, donde destacan castillos, iglesias y palacios, todos de distinguida elegancia y rica historia. Sin embargo, en el viejo continente los rascacielos no se han popularizado.

Un edificio es considerado “rascacielos” siempre y cuando tenga una altura mínima de 100 metros. Además, dentro de esta categoría hay otras, pues existen los rascacielos “altos”, “super altos” y “mega altos”, donde sus tamaños van desde los 150 metros, 300 metros o 600 metros, respectivamente.

Las leyes de restricción de altura son las que determinan la altura máxima en las estructuras de diferentes partes del mundo. Algunas restricciones pueden ir desde: «No bloquear alguna obra antigua que se haya decretado como un hito», hasta, «evitar peligro en la seguridad de vuelo» de una zona.

En el caso de Europa, aunque allí no existe una ley general oficial que evite la construcción de rascacielos, sí hay algunas leyes de restricción de altura en varias ciudades, las cuales buscan proteger su patrimonio histórico.

Ejemplo de ello es Atenas, Grecia, donde los edificios no pueden superar los doce pisos, para así, evitar que bloqueen la vista hacia el Partenón (en caso que la estructura esté lejos del antiguo templo, no habrá ningún problema); o en San Petersburgo, Rusia, donde las estructuras no pueden ser más altas que el Palacio de Invierno.

Otra ciudad con restricciones es Roma, donde ningún edificio puede tener una altura mayor a la de 136 metros, es decir, no puede haber edificios más altos que la Basílica de San Pedro. En el año 2012, en el distrito residencial y comercial EUR, se levantó un rascacielos llamado “Torre Eurosky”, el cual pudo ser construido gracias a que estaba por fuera del área de prohibición. Su altura es de 155 metros.

Hasta el año 2019, en Europa solo había un total de 218 rascacielos. Tan solo ciudades como Moscú, París, Londres, Estambul y Frankfurt, cuentan con el 66% de las gigantescas edificaciones.

Si se compara la cantidad de rascacielos de Europa con la cantidad de la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, se puede analizar la gran diferencia, dado que en la metrópoli norteamericana hay casi 4.500 rascacielos.

El factor principal para evitar la construcción de rascacielos en Europa, es que están muy arraigados a sus patrimonios culturales, y por ende, se resisten a dar ese gran paso hacia este tipo de edificios, los cuales, han demostrado resolver algunos problemas del aprovechamiento económico del suelo.

 

 

 



El J Hotel Shanghai Tower, ubicado en China, es un resort de lujo ubicado a 632 metros de altura, siendo así el hospedaje más alto del mundo. Además de esto, es uno de los más lujosos.

Cuenta con 131 recámaras convencionales y 34 suites; la más barata de las habitaciones cuesta aproximadamente 557 dólares por noche, es decir, 11 mil 218 pesos mexicanos.
Por otro lado, la J Suite, una de las más lujosas, cuesta alrededor de 10 mil 500 dólares por noche; lo cual equivale a 211 mil 555 pesos mexicanos.

El J Hotel Shanghai Tower pertenece al grupo Jin Jiang International, una macro compañía China de hotelería y turismo. Asimismo, forma parte de la Comisión de Supervisión y Administración de Activos del Estado.

Este resort de lujo ofrece servicio de mayordomo personal para cada recámara las 24 horas, lo cual lo distingue de otros. Además, cada cuarto tiene artículos de cuidado personal de la marca Hermes y Diptyque; bañeras con forma de flor y juegos de té chinos.

Las suites tienen además un estudio, un salón de usos múltiples, cocina, área para recibir fisioterapia y una recámara para vestirse.

Por otro lado, la instalación ofrece amenidades como una alberca techada y un spa del más alto lujo. En este se hacen tratamientos Reiki, un tipo de terapia china que a través de masajes mueven las energías corporales para sanar el cuerpo y mente.

La oferta gastronómica también es muy amplia, puesto que hay siete restaurantes. Entre ellos se encuentran comida china, japonesa, italiana y un salón de té.


Uno de los más destacados es el Heavenly Jin, un restaurante de cocina cantonesa que se encuentra en el piso 120; el más alto de la Shanghai Tower con vistas a toda la ciudad.

  

 

 

 

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Proyectos Arquitectonicos

¡Norman Foster, un arquitecto “fuera de serie”!

¡Norman Foster, un arquitecto “fuera de serie”!

Norman Robert Foster es uno de los arquitectos más reconocidos a nivel mundial, fue galardonado con el premio Pritzker en 1999 y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes...



Europa es conocida por tener una de las arquitecturas más hermosas del planeta, donde destacan castillos, iglesias y palacios, todos de distinguida elegancia y rica historia. Sin embargo, en el viejo continente los rascacielos no se han popularizado.

Un edificio es considerado “rascacielos” siempre y cuando tenga una altura mínima de 100 metros. Además, dentro de esta categoría hay otras, pues existen los rascacielos “altos”, “super altos” y “mega altos”, donde sus tamaños van desde los 150 metros, 300 metros o 600 metros, respectivamente.

Las leyes de restricción de altura son las que determinan la altura máxima en las estructuras de diferentes partes del mundo. Algunas restricciones pueden ir desde: «No bloquear alguna obra antigua que se haya decretado como un hito», hasta, «evitar peligro en la seguridad de vuelo» de una zona.

En el caso de Europa, aunque allí no existe una ley general oficial que evite la construcción de rascacielos, sí hay algunas leyes de restricción de altura en varias ciudades, las cuales buscan proteger su patrimonio histórico.

Ejemplo de ello es Atenas, Grecia, donde los edificios no pueden superar los doce pisos, para así, evitar que bloqueen la vista hacia el Partenón (en caso que la estructura esté lejos del antiguo templo, no habrá ningún problema); o en San Petersburgo, Rusia, donde las estructuras no pueden ser más altas que el Palacio de Invierno.

Otra ciudad con restricciones es Roma, donde ningún edificio puede tener una altura mayor a la de 136 metros, es decir, no puede haber edificios más altos que la Basílica de San Pedro. En el año 2012, en el distrito residencial y comercial EUR, se levantó un rascacielos llamado “Torre Eurosky”, el cual pudo ser construido gracias a que estaba por fuera del área de prohibición. Su altura es de 155 metros.

Hasta el año 2019, en Europa solo había un total de 218 rascacielos. Tan solo ciudades como Moscú, París, Londres, Estambul y Frankfurt, cuentan con el 66% de las gigantescas edificaciones.

Si se compara la cantidad de rascacielos de Europa con la cantidad de la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, se puede analizar la gran diferencia, dado que en la metrópoli norteamericana hay casi 4.500 rascacielos.

El factor principal para evitar la construcción de rascacielos en Europa, es que están muy arraigados a sus patrimonios culturales, y por ende, se resisten a dar ese gran paso hacia este tipo de edificios, los cuales, han demostrado resolver algunos problemas del aprovechamiento económico del suelo.

 

 

 



El J Hotel Shanghai Tower, ubicado en China, es un resort de lujo ubicado a 632 metros de altura, siendo así el hospedaje más alto del mundo. Además de esto, es uno de los más lujosos.

Cuenta con 131 recámaras convencionales y 34 suites; la más barata de las habitaciones cuesta aproximadamente 557 dólares por noche, es decir, 11 mil 218 pesos mexicanos.
Por otro lado, la J Suite, una de las más lujosas, cuesta alrededor de 10 mil 500 dólares por noche; lo cual equivale a 211 mil 555 pesos mexicanos.

El J Hotel Shanghai Tower pertenece al grupo Jin Jiang International, una macro compañía China de hotelería y turismo. Asimismo, forma parte de la Comisión de Supervisión y Administración de Activos del Estado.

Este resort de lujo ofrece servicio de mayordomo personal para cada recámara las 24 horas, lo cual lo distingue de otros. Además, cada cuarto tiene artículos de cuidado personal de la marca Hermes y Diptyque; bañeras con forma de flor y juegos de té chinos.

Las suites tienen además un estudio, un salón de usos múltiples, cocina, área para recibir fisioterapia y una recámara para vestirse.

Por otro lado, la instalación ofrece amenidades como una alberca techada y un spa del más alto lujo. En este se hacen tratamientos Reiki, un tipo de terapia china que a través de masajes mueven las energías corporales para sanar el cuerpo y mente.

La oferta gastronómica también es muy amplia, puesto que hay siete restaurantes. Entre ellos se encuentran comida china, japonesa, italiana y un salón de té.


Uno de los más destacados es el Heavenly Jin, un restaurante de cocina cantonesa que se encuentra en el piso 120; el más alto de la Shanghai Tower con vistas a toda la ciudad.