El Consejo de Políticas de Infraestructura plantea una hoja de ruta para impulsar agua, energía, logística y conectividad con visión de largo plazo.
Ciudad de México, mayo de 2026. México necesita replantear la forma en que planea, financia y ejecuta su infraestructura si aspira a mejorar su competitividad, reducir desigualdades regionales y garantizar bienestar a largo plazo. Bajo esta premisa, el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI México), impulsado por el Colegio de Ingenieros Civiles de México (CICM), presentó una visión estratégica hacia 2050 basada en una infraestructura resiliente, sostenible y centrada en el servicio a la sociedad.

Durante la conferencia “Consejo de Políticas de Infraestructura: avances y desafíos”, realizada en las instalaciones del CICM, Fernando Gutiérrez Ochoa, nuevo coordinador ejecutivo del CPI México, destacó que el objetivo es trascender los ciclos sexenales y construir políticas públicas técnicas, regionales y financieramente viables que respondan al crecimiento ordenado del país.
México requiere más inversión en infraestructura
Uno de los principales llamados fue incrementar la inversión en infraestructura. Actualmente, México destina alrededor del 2% del Producto Interno Bruto (PIB) a este rubro, cifra muy por debajo del 5% recomendado por organismos internacionales y especialistas para cerrar brechas de desarrollo y detonar competitividad. Según los expertos, esta diferencia representa rezagos logísticos, desigualdad regional y menores oportunidades de crecimiento económico y social.
Agua y energía: retos clave para el desarrollo
El tema hídrico ocupó un lugar prioritario en la agenda. Jesús Campos López, presidente del XVI Consejo Directivo del CICM, enfatizó la necesidad de tecnificar el riego, fortalecer la infraestructura hidráulica y consolidar organismos operadores con capacidades técnicas y financieras para enfrentar la sobreexplotación de acuíferos. Asimismo, señaló que el agua debe ser entendida como un habilitador del desarrollo y no como una limitante.

En materia energética, especialistas advirtieron que México deberá prácticamente duplicar su oferta de energía hacia 2050, integrando fuentes renovables y no renovables bajo criterios de viabilidad técnica, ambiental y económica, con el fin de garantizar seguridad y suficiencia energética en un contexto de transformación regulatoria.
Infraestructura logística: una deuda pendiente
Otro de los puntos críticos fue la necesidad de fortalecer la infraestructura logística para convertir a México en una plataforma estratégica de América del Norte. Desde la Asociación Mexicana de Ingeniería de Vías Terrestres (AMIVTAC), se destacó la urgencia de reducir la dependencia del transporte carretero mediante una mayor integración entre ferrocarriles, puertos, carreteras y plataformas logísticas, lo que permitiría reducir costos y mejorar la competitividad frente a socios comerciales como Estados Unidos y Canadá.
Inversión privada, certeza jurídica y planeación regional
Representantes del sector financiero y de la construcción coincidieron en que el país necesita generar certidumbre jurídica, reglas claras y estabilidad económica para recuperar la confianza de inversionistas nacionales e internacionales, particularmente frente a factores como la reforma judicial, el T-MEC y los aranceles. Además, se planteó un nuevo paradigma de “infraestructura como servicio”, donde no solo importe construir obras, sino garantizar su operación, mantenimiento y calidad a lo largo de su vida útil.
Como parte de esta visión regional, el CPI México anunció la realización de talleres especializados en ciudades estratégicas del país, comenzando del 14 al 16 de agosto en Monterrey, donde participarán colegios de ingenieros y universidades del noreste para construir propuestas de infraestructura desde lo local hacia lo nacional.
La conclusión fue clara: México necesita dejar atrás la planeación de corto plazo y apostar por una infraestructura concebida como motor de desarrollo, competitividad y bienestar social, capaz de responder a los retos del agua, la energía, la movilidad y el crecimiento urbano en las próximas décadas.



