Acciones locales para una transformación ambiental sostenible
El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) ha sido enfático: superar los 1.5 °C de aumento en la temperatura global respecto a los niveles preindustriales significará una intensificación drástica de fenómenos extremos como sequías prolongadas, incendios forestales, inundaciones severas y escasez de alimentos. Estos efectos ya no son una amenaza futura: se manifiestan actualmente, y regiones como Sonora se encuentran entre las más vulnerables.
El estado de Sonora, particularmente el municipio fronterizo de Nogales, enfrenta retos ambientales complejos derivados del calentamiento global. Un incremento de tan solo un grado Celsius puede alterar significativamente la disponibilidad de agua, el acceso a la energía y la calidad de vida de la población. Las proyecciones climáticas advierten un aumento en la frecuencia e intensidad de sequías, heladas e inundaciones, con impactos directos en la infraestructura urbana, los ecosistemas y la salud pública.


Ante este panorama, el Gobierno Municipal de Nogales ha puesto en marcha diversas acciones, alineadas con una visión de largo plazo establecida en el Plan Municipal de Desarrollo 2022–2024, específicamente en el Eje Estratégico 6: Armonizar el desarrollo con el medio ambiente. Una de las estrategias centrales consiste en la ampliación, conservación y gestión de espacios verdes como herramienta fundamental para la mitigación y adaptación al cambio climático. Esta medida reconoce el valor de los servicios ecosistémicos que proveen las áreas arboladas: regulación del ciclo hídrico, captura de carbono, mejora de la recarga de acuíferos, disminución del efecto de isla de calor, mejoramiento del suelo y beneficios al bienestar físico y mental de la ciudadanía.
Sin embargo, la estrategia municipal va más allá de la simple reforestación. Se trata de implementar un sistema integral de gestión del arbolado urbano, basado en políticas públicas articuladas, instrumentos legales eficaces, gestión de recursos, ciencia aplicada y participación ciudadana.
Un modelo de acción ambiental integral
La política ambiental de Nogales, Sonora, se estructura en seis líneas de acción estratégicas para enfrentar el cambio climático desde el ámbito municipal:
1. Marco normativo
Uno de los primeros pasos fue establecer un marco legal sólido. Se aprobaron instrumentos que permiten equilibrar el desarrollo económico con la protección ambiental, incorporando principios ecológicos, sociales y tecnológicos. Esta normativa brinda respaldo jurídico a todas las acciones emprendidas, garantizando su continuidad y legitimidad.
2. Fomento a la arborización
Para fortalecer la cobertura vegetal y conservar la biomasa existente, el municipio gestionó recursos, impulsó investigaciones y creó el Comité de Cambio Climático, órgano colegiado responsable de supervisar y asignar recursos del Fondo Municipal de Cambio Climático (FMCC). Entre las acciones más destacadas se encuentran:
- Investigaciones científicas en colaboración con ProAmbiente Nogales A.C. sobre especies nativas como el encino, evaluando su captación de gases de efecto invernadero, demanda de agua y respuesta a condiciones climáticas locales.
- Infraestructura verde, mediante la adaptación de espacios urbanos para retener e infiltrar agua pluvial, fomentar la biomasa y reutilizar residuos orgánicos, iniciando un modelo replicable en otras zonas de la ciudad.
- Fuentes alternativas de agua, como el proyecto de Pretratamiento de Aguas Residuales con Metales Pesados y su Reúso, en coordinación con el Banco de Desarrollo de América del Norte (avance del 70%).
- Reutilización de agua tratada para riego, a fin de garantizar la sostenibilidad de arborización sin comprometer la disponibilidad de agua subterránea destinada al consumo humano y a las actividades productivas. Gracias a la colaboración con el Tecnológico Nacional de México, campus Nogales y ProAmbiente Nogales A.C., se obtuvieron datos técnicos que respaldaron la inversión en plantas de tratamiento compactas y con tecnología que cumple con la NOM-003-SEMARNAT-1997, permitiendo el uso seguro del agua en áreas verdes urbanas.
- Aplicación del artículo 15 BIS de la Ley Estatal de Protección del Árbol Urbano, que exige a los nuevos desarrollos urbanos incluir árboles en espacios de estacionamiento, bajo criterios de infraestructura verde establecidos por lineamientos nacionales.
3. Instrumentos económicos
Se creó una cuenta específica para canalizar recursos ecológicos establecidos por ley al FMCC. Estos fondos se destinan a proyectos estratégicos de reforestación y creación de bosques urbanos, los cuales son evaluados técnicamente y aprobados por el Comité de Cambio Climático.
4. Conservación y monitoreo del arbolado
Se clasificaron como Áreas Naturales Protegidas de Jurisdicción Municipal un total de 47 hectáreas, las cuales incluyen tanto zonas con potencial de restauración ecológica, como áreas que ya presentan cobertura vegetal significativa y arbolado en su estado natural, que requieren ser conservadas y protegidas. Además, se implementó el Sistema Municipal de Arbolado Urbano (SMAU), con apoyo del Tecnológico Nacional de México campus Nogales; que a través de residencias profesionales, se desarrolló un diagnóstico de costos de mantenimiento en 63 parques y 17 plazas públicas, con el fin de optimizar recursos y planificar la conservación del arbolado.
5. Vigilancia y aplicación de la ley
Para garantizar el cumplimiento de las disposiciones ambientales, se fortaleció la capacidad de vigilancia con la creación de la Policía Ambiental, dotada de equipo y capacitación específica. Asimismo, se reformó el Bando de Policía y Gobierno para incluir un título exclusivo de infracciones ambientales, y se capacitó al personal judicial para asegurar la aplicación efectiva de las sanciones.
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6. Control y seguimiento
Para asegurar la efectividad de las medidas de mitigación, se implementó un sistema de gestión para regular la intervención técnica sobre el arbolado urbano, mediante la autorización de dictaminadores y especialistas registrados. También se estableció un protocolo de seguimiento para las licencias de derribo de árboles, que obliga a los solicitantes a ejecutar acciones de restitución con criterios técnicos verificados.
Un modelo replicable para ciudades resilientes
Nogales está demostrando que la acción climática no es solo responsabilidad exclusiva de los gobiernos nacionales o de grandes organismos internacionales. Las soluciones locales, fundamentadas en ciencia, planificación estratégica, participación ciudadana y buena gobernanza, son esenciales para enfrentar los desafíos actuales y futuros del cambio climático.
El modelo implementado por el Gobierno Municipal de Nogales destaca la importancia de integrar políticas públicas con criterios técnicos y ambientales, sentando un precedente valioso para otras ciudades del país que enfrentan retos similares. La ampliación y conservación de espacios verdes, el uso eficiente del agua, la regulación efectiva y la participación social activa son pilares fundamentales de esta estrategia integral.


En una región semiárida como Sonora, situada en la primera línea de vulnerabilidad frente al cambio climático, las decisiones que se tomen hoy serán determinantes para el bienestar de las generaciones futuras. Por ello, iniciativas como las desarrolladas en Nogales no solo deben reconocerse, sino también fortalecerse, sistematizarse y replicarse como modelos de resiliencia urbana.
Autores:
I.Q. Adriana Guerrero Martínez – Coordinadora Técnica del Departamento de Ecología, del municipio de Nogales, Sonora.
Arq. Javier Villanueva López – Director de Planeación del Desarrollo Urbano, del municipio de Nogales, Sonora.



