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·         GALERÍA. El recinto contará con 264 muelles de ladrillo, que cubrirán completamente el estadio existente.
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CIUDAD DE MÉXICO — El distrito londinense de Hammersmith & Fulham dio el jueves luz verde al proyecto del Chelsea de remodelar el estadio de Stamford Bridge para convertirlo en un recinto con capacidad para más de 60,000 personas.
El conjunto del suroeste de la capital británica desembolsará 500 millones de libras (572.5 millones de euros; 609.7 millones de dólares) en demoler el actual recinto y edificar uno nuevo. El nuevo y revolucionario diseño lo ha realizado el grupo suizo de arquitectos Herzog & de Meuron y se espera que quede listo en 2021, de acuerdo con el sitio web especilizado deezen.com.
El recinto contará con 264 muelles de ladrillo, que cubrirán completamente el estadio existente y apoyarán un anillo de acero sobre el terreno de juego. Esto creará espacio para los espectadores adicionales, según dezeen.com.
Los pilares tienen el objetivo de hacer un estadio más "de casa", acorde con la arquitectura de ladrillo del entorno, además de crear una pasarela techada alrededor del edificio.
"Estamos muy contentos de haber recibido el permiso necesario para llevar a cabo la remodelación de nuestra histórica casa", informó el Chelsea a través de un comunicado.
"Esto no significa que se pueda empezar a trabajar ya mismo. Es un paso muy importante que hay que dar antes de empezar a trabajar, pero todavía nos faltan otros permisos por obtener", continuó el club del magnate ruso Roman Abramóvich.
En la actualidad, el coliseo Blue, inaugurado en abril de 1977 y remodelado en dos ocasiones, en la temporada 1904/1905 y en la década de 1990, puede albergar a algo más de 41,600 espectadores.
El Chelsea presentó el ambicioso proyecto hace algo más de un año -el 1 de diciembre de 2015- y no ha sido hasta este jueves que ha recibido el permiso del ayuntamiento de Hammersmith & Fulham, donde está situado el estadio, para llevar a cabo la demolición total del recinto y comenzar a edificar uno a lo largo de al menos tres años.
La costosa remodelación obligaría al Chelsea a jugar fuera de la que ha sido su casa en los últimos 111 años durante al menos tres temporadas.
Herzog & de Meuron también proyectó y ejecutó la construcción del Estadio Nacional de Pekín, el Allianz Arena de Múnich o la remodelación del St. Jakob Park de Basilea.
Los estadios de Wembley, situado al norte de la capital británica y con capacidad para 90,000 espectadores, y Twickenham, al suroeste de la ciudad, y hogar de la selección inglesa de rugby, son los recintos que estudia el club para disputar sus partidos mientras se lleva a cabo la remodelación.
 
 

·         Habitantes de la excolonia británica creen que este museo es un intento de China por aumentar su influencia.
Proyecto Ciudad Prohibida
HONG KONG — Hong Kong quiere abrir en su territorio una filial del más emblemático museo de China y así reforzar su acervo cultural, pero el proyecto suscita la oposición de quienes lo ven como servilismo artístico hacia Beijing.
Esto se plantea en un momento delicado, en que los habitantes de la excolonia británica tienen la impresión de que Beijing quiere ampliar su influencia.
Con sus colecciones de cerámicas, caligrafías, pinturas, jades o relojes de las diferentes dinastías chinas, el Museo del Palacio ocupa gran parte de la Ciudad Prohibida de Beijing, el recinto imperial visitado por millones de personas cada año.
Los defensores del proyecto subrayan que una filial hongkonesa del museo, donde podrán admirarse piezas prestadas a largo plazo por Beijing, reforzaría la dimensión cultural de un territorio conocido sobre todo por sus bosques de rascacielos y su banca.
Pero los opositores argumentan que el público debería ser consultado antes de que los responsables autoricen un proyecto que sobre todo busca complacer a China.
En las protestas, algunos manifestantes lanzaron contra las autoridades del territorio, cuya soberanía fue transferida de Reino Unidos a China en 1997, tanques de papel en referencia a la represión en la Plaza Tiananmen.
La Ciudad Prohibida se encuentra junto a la explanada en que el ejército reprimió en 1989 al movimiento estudiantil que reclamaba democracia, que según algunos provocó más de un millar de muertos.
"No es solo un lavado de cerebro, se trata de adornar la cultura introduciendo elementos de la historia y cultura chinas percibidos como más positivos", dice Avery Ng, presidente de la Liga de los Socialdemócratas.
En su opinión, este proyecto ignora la identidad de Hong Kong, "incluida su propia historia, y el lado oscuro de la historia china".
Otros afirman que esta iniciativa tendría que haberse discutido con total transparencia.
 'Diluir la cultura'
"La gente aprecia los museos y el arte cuando las cosas se hacen bien", dice el exdiputado Lee Cheuk-yan, que cada año organiza una manifestación en memoria de Tiananmen. Decidir esto sin consultar al público es una "actitud dictatorial".
El Museo del Palacio de Hong Kong se construirá en el distrito cultural de Kowloon oeste, vasto espacio artístico en la parte continental de la excolonia, ya con retrasos y acusaciones de injerencia política. 
Abriría sus puertas en 2022 y fue financiado mediante una donación de 3,500 millones de dólares honkgoneses (426 millones de euros) del Jockey Club, que gestiona en el enclave las carreras de caballos, la lotería y apuestas.
Carie Lam, jefa adjunta del gobierno, preside el Consejo de Administración del Distrito cultural, y es acusada de buscar impresionar a Beijing.
Los observadores prevén que Lam se presente en marzo a la elección del próximo jefe del ejecutivo, para lo que el apoyo de Beijing es indispensable.
Ella se defiende de las acusaciones. "Sé que la sociedad actual es desconfiada, pero en este asunto no tenemos motivaciones egoístas ni intereses privados", dice, añadiendo que "no hay que permitir que un asunto cultural sea politizado".
Como consecuencia del aumento de las críticas, este miércoles comenzó una encuesta de opinión pública, que durará seis semanas, sobre la concepción y programación del museo. Sin embargo, no se pregunta a la población sobre la pertinencia del proyecto aprobado en noviembre.
Algunas personas manifestaron a la AFP sus reticencias. "Construyendo este tipo de cosas buscan confundirnos", dice Kong Lung, agente inmobiliario de 27 años, estimando que se trata de un intento de "continentalizar" al territorio semiautónomo. "Desde la retrocesión, los chinos del continente llegan a Hong Kong y la cultura local se diluye", añade.

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Proyectos Arquitectonicos

¡Norman Foster, un arquitecto “fuera de serie”!

¡Norman Foster, un arquitecto “fuera de serie”!

Norman Robert Foster es uno de los arquitectos más reconocidos a nivel mundial, fue galardonado con el premio Pritzker en 1999 y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes...

·         GALERÍA. El recinto contará con 264 muelles de ladrillo, que cubrirán completamente el estadio existente.
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CIUDAD DE MÉXICO — El distrito londinense de Hammersmith & Fulham dio el jueves luz verde al proyecto del Chelsea de remodelar el estadio de Stamford Bridge para convertirlo en un recinto con capacidad para más de 60,000 personas.
El conjunto del suroeste de la capital británica desembolsará 500 millones de libras (572.5 millones de euros; 609.7 millones de dólares) en demoler el actual recinto y edificar uno nuevo. El nuevo y revolucionario diseño lo ha realizado el grupo suizo de arquitectos Herzog & de Meuron y se espera que quede listo en 2021, de acuerdo con el sitio web especilizado deezen.com.
El recinto contará con 264 muelles de ladrillo, que cubrirán completamente el estadio existente y apoyarán un anillo de acero sobre el terreno de juego. Esto creará espacio para los espectadores adicionales, según dezeen.com.
Los pilares tienen el objetivo de hacer un estadio más "de casa", acorde con la arquitectura de ladrillo del entorno, además de crear una pasarela techada alrededor del edificio.
"Estamos muy contentos de haber recibido el permiso necesario para llevar a cabo la remodelación de nuestra histórica casa", informó el Chelsea a través de un comunicado.
"Esto no significa que se pueda empezar a trabajar ya mismo. Es un paso muy importante que hay que dar antes de empezar a trabajar, pero todavía nos faltan otros permisos por obtener", continuó el club del magnate ruso Roman Abramóvich.
En la actualidad, el coliseo Blue, inaugurado en abril de 1977 y remodelado en dos ocasiones, en la temporada 1904/1905 y en la década de 1990, puede albergar a algo más de 41,600 espectadores.
El Chelsea presentó el ambicioso proyecto hace algo más de un año -el 1 de diciembre de 2015- y no ha sido hasta este jueves que ha recibido el permiso del ayuntamiento de Hammersmith & Fulham, donde está situado el estadio, para llevar a cabo la demolición total del recinto y comenzar a edificar uno a lo largo de al menos tres años.
La costosa remodelación obligaría al Chelsea a jugar fuera de la que ha sido su casa en los últimos 111 años durante al menos tres temporadas.
Herzog & de Meuron también proyectó y ejecutó la construcción del Estadio Nacional de Pekín, el Allianz Arena de Múnich o la remodelación del St. Jakob Park de Basilea.
Los estadios de Wembley, situado al norte de la capital británica y con capacidad para 90,000 espectadores, y Twickenham, al suroeste de la ciudad, y hogar de la selección inglesa de rugby, son los recintos que estudia el club para disputar sus partidos mientras se lleva a cabo la remodelación.
 
 

·         Habitantes de la excolonia británica creen que este museo es un intento de China por aumentar su influencia.
Proyecto Ciudad Prohibida
HONG KONG — Hong Kong quiere abrir en su territorio una filial del más emblemático museo de China y así reforzar su acervo cultural, pero el proyecto suscita la oposición de quienes lo ven como servilismo artístico hacia Beijing.
Esto se plantea en un momento delicado, en que los habitantes de la excolonia británica tienen la impresión de que Beijing quiere ampliar su influencia.
Con sus colecciones de cerámicas, caligrafías, pinturas, jades o relojes de las diferentes dinastías chinas, el Museo del Palacio ocupa gran parte de la Ciudad Prohibida de Beijing, el recinto imperial visitado por millones de personas cada año.
Los defensores del proyecto subrayan que una filial hongkonesa del museo, donde podrán admirarse piezas prestadas a largo plazo por Beijing, reforzaría la dimensión cultural de un territorio conocido sobre todo por sus bosques de rascacielos y su banca.
Pero los opositores argumentan que el público debería ser consultado antes de que los responsables autoricen un proyecto que sobre todo busca complacer a China.
En las protestas, algunos manifestantes lanzaron contra las autoridades del territorio, cuya soberanía fue transferida de Reino Unidos a China en 1997, tanques de papel en referencia a la represión en la Plaza Tiananmen.
La Ciudad Prohibida se encuentra junto a la explanada en que el ejército reprimió en 1989 al movimiento estudiantil que reclamaba democracia, que según algunos provocó más de un millar de muertos.
"No es solo un lavado de cerebro, se trata de adornar la cultura introduciendo elementos de la historia y cultura chinas percibidos como más positivos", dice Avery Ng, presidente de la Liga de los Socialdemócratas.
En su opinión, este proyecto ignora la identidad de Hong Kong, "incluida su propia historia, y el lado oscuro de la historia china".
Otros afirman que esta iniciativa tendría que haberse discutido con total transparencia.
 'Diluir la cultura'
"La gente aprecia los museos y el arte cuando las cosas se hacen bien", dice el exdiputado Lee Cheuk-yan, que cada año organiza una manifestación en memoria de Tiananmen. Decidir esto sin consultar al público es una "actitud dictatorial".
El Museo del Palacio de Hong Kong se construirá en el distrito cultural de Kowloon oeste, vasto espacio artístico en la parte continental de la excolonia, ya con retrasos y acusaciones de injerencia política. 
Abriría sus puertas en 2022 y fue financiado mediante una donación de 3,500 millones de dólares honkgoneses (426 millones de euros) del Jockey Club, que gestiona en el enclave las carreras de caballos, la lotería y apuestas.
Carie Lam, jefa adjunta del gobierno, preside el Consejo de Administración del Distrito cultural, y es acusada de buscar impresionar a Beijing.
Los observadores prevén que Lam se presente en marzo a la elección del próximo jefe del ejecutivo, para lo que el apoyo de Beijing es indispensable.
Ella se defiende de las acusaciones. "Sé que la sociedad actual es desconfiada, pero en este asunto no tenemos motivaciones egoístas ni intereses privados", dice, añadiendo que "no hay que permitir que un asunto cultural sea politizado".
Como consecuencia del aumento de las críticas, este miércoles comenzó una encuesta de opinión pública, que durará seis semanas, sobre la concepción y programación del museo. Sin embargo, no se pregunta a la población sobre la pertinencia del proyecto aprobado en noviembre.
Algunas personas manifestaron a la AFP sus reticencias. "Construyendo este tipo de cosas buscan confundirnos", dice Kong Lung, agente inmobiliario de 27 años, estimando que se trata de un intento de "continentalizar" al territorio semiautónomo. "Desde la retrocesión, los chinos del continente llegan a Hong Kong y la cultura local se diluye", añade.