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El Paseo de la Reforma ha sido símbolo del desarrollo de la ciudad y del país como un importante punto de encuentro cultural, comercial y político. Es por eso por lo que, el Gobierno de la Ciudad de México autorizó, de manera inmediata, 17 proyectos inmobiliarios ubicados en Paseo de la Reforma y su prolongación.

Esto, con el objetivo de fortalecer el desarrollo económico de la capital, así como de proteger a la ciudadanía de los impactos generados por la situación global ocasionada por el Covid-19.



Los interesados presentaron el proyecto ante la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), en el mes de julio pasado. Una vez obtenida la carta compromiso, la persona interesada debe presentar el Estudio de Impacto Urbano, el cual debe incluir las propuestas de Medidas de Integración Urbana.

Históricamente, las intervenciones en Paseo de la Reforma datan desde la época del Segundo Imperio Mexicano hasta nuestros días; se pavimentó y estableció el camellón central, aparecieron los primeros edificios altos, el tráfico se incrementó, se hicieron ajustes en los carriles y se pavimentaron los andadores peatonales.



En México no se tienen aún todas las herramientas legales para proteger debidamente al patrimonio urbano, el cual se encuentra en un estado de vulnerabilidad, al estar sujeta esta clasificación a cambios y transformaciones, dijo la doctora Gabriela Lee Alardín, académica del Departamento de Arquitectura, Urbanismo e Ingeniería Civil de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

Mencionó que, por ejemplo, en la Ciudad de México no siempre se ha logrado detener o revertir el deterioro de ciertas áreas de conservación patrimonial.

Lo anterior, debido a que hay vacíos legales y un marco normativo insuficiente para asegurar su conservación y una adecuada integración a su entorno. Por ejemplo, nunca se elaboró el reglamento de la Ley de Salvaguarda del Patrimonio Urbanístico Arquitectónico del Distrito Federal del 2000, hoy abrogada; y en la Ley de Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la Ciudad de México del 2020 se tienen pendientes su reglamento, la instalación de su comisión y la integración de normas y categorías preexistentes.

  

La arquitecta reconoció que las ciudades son entornos que cambian a lo largo del tiempo; sin embargo, ciertas transformaciones urbanas le han llamado la atención, como fue el caso de la peatonalización del Corredor Madero en el Centro Histórico, que cambió por completo el paisaje comercial de esta calle que tiene una historia muy antigua y que agrupaba ciertos cafés, restaurantes y librerías emblemáticos de la zona, que representaban parte de su identidad y que fueron reemplazados por franquicias, algunas de empresas transnacionales.

Pérdidas así se podrían evitar con un enfoque de ‘paisaje urbano histórico’, que dentro de los valores que asigna al inventario de bienes patrimoniales considera al valor histórico o identitario. “Si se hubiera considerado que ese tipo de cafés, restaurantes y librerías era importante que permanecieran en el Centro Histórico se hubieran podido instrumentar ciertos mecanismos para que no fueran expulsados por motivos económicos, básicamente porque no pudieron pagar las rentas, que se incrementaron bastante después de ese proyecto de transformación urbana”.

Lee explicó que ‘paisaje urbano histórico’ es un concepto que propuso la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para tratar de estudiar el patrimonio cultural y natural que contienen los entornos urbanos. Utilizando este enfoque se pueden analizar las intervenciones y evolución de los asentamientos humanos que han ocurrido a lo largo del tiempo en un territorio.

  

Con esta perspectiva se pueden analizar, entre otras cosas, la traza de la ciudad, los monumentos y edificios emblemáticos, y también cómo está organizado el sistema de espacios públicos. “Es una herramienta que permite abordar el estudio de la ciudad y del patrimonio urbano desde una perspectiva amplia, compleja e integral”.

Pero lo más interesante de la noción de ‘paisaje urbano histórico’, destacó la doctora, es que propone que el valor que se otorga a determinados elementos de las ciudades provenga no sólo de especialistas en materia de conservación, historiadores o técnicos en materia de planeación y desarrollo urbano, sino también de las y los ciudadanos que están vinculados con el sitio que se está analizando; como residentes, personas que trabajan ahí, visitantes o residentes de corta estancia.

Todos estos actores pueden construir de manera participativa un inventario de lo que consideran puede tener un valor patrimonial, para procurar su conservación. Así que, “esta herramienta del paisaje urbano histórico lo que pone en la mesa es la necesidad de establecer un diálogo y lograr construir consensos acerca de cuáles son los límites para gestionar la transformación de un entorno con valor histórico”.

En ese inventario, en el que pueden caber edificios, monumentos, vistas, actividades económicas, etcétera, hay que ordenar los elementos que integran esta lista, jerarquizándolos a partir de asignarles un valor -histórico, estético o ambiental- que se les dé a partir de responder por qué determinado edificio o actividad es importante para tal territorio.

La finalidad de este inventario, que se construye de manera consensuada, es permitir determinar qué es necesario conservar, y al mismo tiempo, visualizar de qué se puede eventualmente prescindir o a qué elementos se les podría asignar una nueva función o un nuevo uso.


El sector de la vivienda en Nuevo León tiene un buen pronóstico de crecimiento para el segundo semestre, de 5.8% del Producto Interno Bruto (PIB), sin embargo, esta recuperación se podría frenar en el 2022 si hay una nueva ola de Covid-19, afirmó a El Economista, Jorge Paredes Guerra, presidente de Realty World México.

Mencionó que en el primer trimestre Nuevo León mantuvo su liderazgo en vivienda nueva en el país, con la colocación de 9,414 unidades, lo que representó una disminución de 2.5% comparado con el mismo periodo del año pasado, seguido de Jalisco con 6,571 viviendas colocadas y un ligero decremento de 0.2% en el mismo lapso, y el Estado de México con 5,195 unidades y un crecimiento de 8.3 por ciento.

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¡Norman Foster, un arquitecto “fuera de serie”!

¡Norman Foster, un arquitecto “fuera de serie”!

Norman Robert Foster es uno de los arquitectos más reconocidos a nivel mundial, fue galardonado con el premio Pritzker en 1999 y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes...



El Paseo de la Reforma ha sido símbolo del desarrollo de la ciudad y del país como un importante punto de encuentro cultural, comercial y político. Es por eso por lo que, el Gobierno de la Ciudad de México autorizó, de manera inmediata, 17 proyectos inmobiliarios ubicados en Paseo de la Reforma y su prolongación.

Esto, con el objetivo de fortalecer el desarrollo económico de la capital, así como de proteger a la ciudadanía de los impactos generados por la situación global ocasionada por el Covid-19.



Los interesados presentaron el proyecto ante la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi), en el mes de julio pasado. Una vez obtenida la carta compromiso, la persona interesada debe presentar el Estudio de Impacto Urbano, el cual debe incluir las propuestas de Medidas de Integración Urbana.

Históricamente, las intervenciones en Paseo de la Reforma datan desde la época del Segundo Imperio Mexicano hasta nuestros días; se pavimentó y estableció el camellón central, aparecieron los primeros edificios altos, el tráfico se incrementó, se hicieron ajustes en los carriles y se pavimentaron los andadores peatonales.



En México no se tienen aún todas las herramientas legales para proteger debidamente al patrimonio urbano, el cual se encuentra en un estado de vulnerabilidad, al estar sujeta esta clasificación a cambios y transformaciones, dijo la doctora Gabriela Lee Alardín, académica del Departamento de Arquitectura, Urbanismo e Ingeniería Civil de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

Mencionó que, por ejemplo, en la Ciudad de México no siempre se ha logrado detener o revertir el deterioro de ciertas áreas de conservación patrimonial.

Lo anterior, debido a que hay vacíos legales y un marco normativo insuficiente para asegurar su conservación y una adecuada integración a su entorno. Por ejemplo, nunca se elaboró el reglamento de la Ley de Salvaguarda del Patrimonio Urbanístico Arquitectónico del Distrito Federal del 2000, hoy abrogada; y en la Ley de Patrimonio Cultural, Natural y Biocultural de la Ciudad de México del 2020 se tienen pendientes su reglamento, la instalación de su comisión y la integración de normas y categorías preexistentes.

  

La arquitecta reconoció que las ciudades son entornos que cambian a lo largo del tiempo; sin embargo, ciertas transformaciones urbanas le han llamado la atención, como fue el caso de la peatonalización del Corredor Madero en el Centro Histórico, que cambió por completo el paisaje comercial de esta calle que tiene una historia muy antigua y que agrupaba ciertos cafés, restaurantes y librerías emblemáticos de la zona, que representaban parte de su identidad y que fueron reemplazados por franquicias, algunas de empresas transnacionales.

Pérdidas así se podrían evitar con un enfoque de ‘paisaje urbano histórico’, que dentro de los valores que asigna al inventario de bienes patrimoniales considera al valor histórico o identitario. “Si se hubiera considerado que ese tipo de cafés, restaurantes y librerías era importante que permanecieran en el Centro Histórico se hubieran podido instrumentar ciertos mecanismos para que no fueran expulsados por motivos económicos, básicamente porque no pudieron pagar las rentas, que se incrementaron bastante después de ese proyecto de transformación urbana”.

Lee explicó que ‘paisaje urbano histórico’ es un concepto que propuso la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para tratar de estudiar el patrimonio cultural y natural que contienen los entornos urbanos. Utilizando este enfoque se pueden analizar las intervenciones y evolución de los asentamientos humanos que han ocurrido a lo largo del tiempo en un territorio.

  

Con esta perspectiva se pueden analizar, entre otras cosas, la traza de la ciudad, los monumentos y edificios emblemáticos, y también cómo está organizado el sistema de espacios públicos. “Es una herramienta que permite abordar el estudio de la ciudad y del patrimonio urbano desde una perspectiva amplia, compleja e integral”.

Pero lo más interesante de la noción de ‘paisaje urbano histórico’, destacó la doctora, es que propone que el valor que se otorga a determinados elementos de las ciudades provenga no sólo de especialistas en materia de conservación, historiadores o técnicos en materia de planeación y desarrollo urbano, sino también de las y los ciudadanos que están vinculados con el sitio que se está analizando; como residentes, personas que trabajan ahí, visitantes o residentes de corta estancia.

Todos estos actores pueden construir de manera participativa un inventario de lo que consideran puede tener un valor patrimonial, para procurar su conservación. Así que, “esta herramienta del paisaje urbano histórico lo que pone en la mesa es la necesidad de establecer un diálogo y lograr construir consensos acerca de cuáles son los límites para gestionar la transformación de un entorno con valor histórico”.

En ese inventario, en el que pueden caber edificios, monumentos, vistas, actividades económicas, etcétera, hay que ordenar los elementos que integran esta lista, jerarquizándolos a partir de asignarles un valor -histórico, estético o ambiental- que se les dé a partir de responder por qué determinado edificio o actividad es importante para tal territorio.

La finalidad de este inventario, que se construye de manera consensuada, es permitir determinar qué es necesario conservar, y al mismo tiempo, visualizar de qué se puede eventualmente prescindir o a qué elementos se les podría asignar una nueva función o un nuevo uso.


El sector de la vivienda en Nuevo León tiene un buen pronóstico de crecimiento para el segundo semestre, de 5.8% del Producto Interno Bruto (PIB), sin embargo, esta recuperación se podría frenar en el 2022 si hay una nueva ola de Covid-19, afirmó a El Economista, Jorge Paredes Guerra, presidente de Realty World México.

Mencionó que en el primer trimestre Nuevo León mantuvo su liderazgo en vivienda nueva en el país, con la colocación de 9,414 unidades, lo que representó una disminución de 2.5% comparado con el mismo periodo del año pasado, seguido de Jalisco con 6,571 viviendas colocadas y un ligero decremento de 0.2% en el mismo lapso, y el Estado de México con 5,195 unidades y un crecimiento de 8.3 por ciento.