
De manera paulatina los pequeños constructores ganan terreno para ganar licitaciones que les permitan hacer obras de mayor tamaño e inversión, pero esto lo logran a través de la integración de sociedades entre dos o más empresas.
El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Luis Francisco Romero David, subrayó que se ha dejado de lado el egoísmo y se ha entendido que el trabajo en equipo les permite ser parte de los grandes proyectos.
Ejemplo del cambio que ahora se observa en cuanto a la asignación de obra pública, es que cerca del 90% de los proyectos en desarrollo están en manos de constructores locales, lo que permite una mejoría importante en la economía local, “ha sido muy distinto a como se manejaban las cosas en el sexenio pasado”.
Esta situación ha motivado a más empresarios de la construcción para asociarse y participar en los concursos para ser parte de las obras grandes, “con la asociación se abren mejores oportunidades, el individualismo nos acaba y abre oportunidad a las grandes empresas”.
Fuente: El sol del centro



