Tulum, es un destino emblemático de la cultura maya y un espectáculo natural único. Su principal atractivo son las ruinas arqueológicas situadas al borde del Mar Caribe, la única zona arqueológica que se encuentra sobre un acantilado. Desde ahí, se puede admirar Playa Paraíso, una de las playas más bellas y fotografiadas de la Riviera Maya. Este antiguo puerto amurallado, conocido originalmente como Zamá o “amanecer”, fue un importante centro comercial maya habitado hasta la llegada de los españoles.




Tulum es también la puerta de entrada a la Reserva de la Biósfera Sian Ka’an, un paraíso natural declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987. Este santuario ecológico incluye playas, arrecifes de coral, selvas tropicales, dunas y cenotes, ofreciendo un ecosistema de gran biodiversidad. Entre sus maravillas naturales, destaca el Gran Cenote, un lugar majestuoso para practicar buceo y explorar cavernas subacuáticas llenas de fauna marina, o bien, aventurarse en el parque Aktun Chen, donde se pueden recorrer ríos subterráneos y disfrutar de vistas desde tirolesas.

Además de su riqueza natural e histórica, Tulum ofrece una gastronomía que combina los sabores tradicionales mayas con la frescura del Caribe. Entre los platillos más representativos se encuentra el Tikin-xic, un pescado horneado o a la brasa aderezado con achiote, además de ceviches, camarones al mojo de ajo y el tradicional balché, una bebida fermentada de corteza de árbol. Estas delicias reflejan la conexión de la región con su entorno, donde abundan cultivos como zapote, papaya y palma cocotera. Desde su incorporación al programa Pueblos Mágicos en 2015, Tulum se ha consolidado como un destino turístico integral que mezcla historia, cultura y aventura. Con festividades como el Festejo de la Cruz Parlante en julio y el Festival de la Tortuga Marina en octubre, este rincón de Quintana Roo sigue atrayendo a visitantes de todo el mundo, encantados por su belleza natural, su patrimonio cultural y su cálida hospitalidad.







