Infraestructura de gran escala con visión ecológica impulsa el desarrollo económico y urbano del Bajío.
El Bajío mexicano, conformado por Guanajuato, Querétaro y San Luis Potosí, se ha convertido en un epicentro de crecimiento económico gracias a la ejecución de megaobras con enfoque sostenible. Estos proyectos no solo fortalecen la infraestructura estratégica, sino que también integran prácticas innovadoras para minimizar el impacto ambiental y promover un desarrollo más equilibrado.

En Guanajuato, el Puerto Interior, ubicado en Silao, se ha consolidado como un nodo logístico clave con un modelo sustentable. Este complejo, que abarca más de 1,200 hectáreas, integra un sistema de eficiencia energética con el uso de paneles solares para la generación eléctrica, además de contar con certificaciones ambientales que regulan la gestión de residuos industriales. Su diseño prioriza la conectividad ferroviaria y carretera, optimizando el transporte de mercancías y reduciendo la emisión de gases contaminantes.

Querétaro destaca con el Parque Industrial Aeroespacial, uno de los más importantes del país. Este complejo de 500 hectáreas alberga empresas líderes del sector y opera bajo un esquema de sostenibilidad. Su infraestructura incorpora sistemas de ahorro energético, plantas de tratamiento de aguas residuales y recolección de agua pluvial, garantizando un menor consumo de recursos naturales. Además, el uso de tecnologías limpias en los procesos productivos impulsa la eficiencia operativa y reduce las emisiones contaminantes.

Finalmente, en San Luis Potosí, la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Tanque Tenorio es un modelo de ingeniería verde. Con capacidad para procesar 600 litros por segundo, esta planta contribuye a la reutilización del agua en la industria local, reduciendo la extracción de mantos acuíferos. El proyecto también integra un sistema de biogás para la generación de energía eléctrica, aprovechando los residuos del proceso de tratamiento para alimentar parte de su operación.
Estas megaobras del Bajío no solo son motores de crecimiento económico, sino también referentes de sostenibilidad en la región, marcando un rumbo hacia un futuro donde el desarrollo y la responsabilidad ambiental van de la mano.



