
El pasado viernes 30 de noviembre, hubo un sismo de magnitud 7 en Alaska. Esto provocó que el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) reportará una alerta de tsunami en la región.
Con gran rapidez los equipos de reconstrucción ya repararon las carreteras que quedaron seriamente dañadas por el terremoto.
Una rampa de acceso que conecta la carretera al aeropuerto internacional con la avenida Minnesota Drive, en Anchorage, colapsó por la fuerte sacudida, lo que provocó un agujero tan grande que una camioneta cayó en él.
Los trozos que habían quedado de la carretera ya no están, el agujero fue rellenado, la carretera fue pavimentada y las líneas de tránsito fueron pintadas.
Por otra parte, las autoridades de la localidad dijeron que aún hay varias infraestructuras que necesitan ser reparadas.



