
De acuerdo con un exalumno, él y su padre advirtieron al rector lo inseguras que eran las estructuras colapsadas.
El Ingeniero Leonardo Serrano había advertido lo inseguro que eran los puentes del Tec de Monterrey campus CDMX que colapsaron el 19 de Septiembre, derrumbe que dejó como saldo 5 estudiantes muertos.
El exalumno de ese plantel, quien tuvo el promedio más alto de la generación 1991-1995 en Ingeniería industrial y de sistemas y participó en las labores del rescate, dijo que alerto en su momento al entonces rector de instituto, el Ingeniero Arturo Sotero.
El entonces alumno le señaló que las estructuras estaban colocadas sobre una base muy pequeñas y eran inseguras, pero el rector lo ignoró.
"Cada año los alumnos de mejor promedio nos invitan a un desayuno con el rector. Tres años consecutivos le dije: "señor, el Tec está muy mal construido, tiene peligros, puntos débiles". En una de esas él me dijo: "Leonardo, este es el Tec de Monterrey y no se puede caer", recordó Serrano.
Serrano, quien ingresó al instituto en enero de 1991, le tocó ver cómo creció el campus capitalino: "un edificio ya estaba construido y el otro lo acababan de edificar y lo último que se ponía eran los puentes. Era como un lego, al puente lo metían en un riel que estaba en el edificio anterior, lo sobreponían en una base y le ponían un tornillito. El problema es que la base donde se colocaban no media mas de 40 centimetros, era demasiado pequeña", detalló.
El Ingeniero le pedió a su padre, José Alfonso Serrano Rodríguez que visitará el campus. Cuando el arquitecto vio los puentes le pidió una cita al rector para advertirle el riesgo que implicaba estas estructuras, pero éste se limitó a decirle: "lo vamos a tomar en cuenta", de acuerdo con los dichos del exalumno.
Sustuvo que poco después de hacer estos señalamientos, la Dirección se le acercó para advertirle que el articulo 34 del Tec prohibe a los alumnos hablar mal de su máter.
Después de graduarse, Serrano se mantuvo en contacto con la comunidad estudiantil y observó que hace algunos años colocarón en el puente el letrero "No subirse en caso de sismo". Pero para el ingeniero esto no era suficiente.
"La gente que murió el 19 de septiembre, no estaban atravezando el puente, estaban saliendo de la cafetería y les cayó encima el puente.
"De hecho una profesora se salvó por casualidad: ella estaba en la cafetería cuando empezó a temblar y la gente empezó a salir corriendo, pero ella tropezo, se quedó en el suelo y estando allí vio cómo se caían los puentes, que quedaron a unos centímetros de ella" narró.
Señaló que se trato de una "trampa mortal" porque "si salías de la cafetería o del edificio de administración forzosamente debías pasar por debajo del puente, y allí es donde quedó la gente.
Fuente: Huffingtonpost



