
A unas semanas del sismo que sacudió a la Ciudad de México y entidades como Puebla, Morelos y Estado de México, ha surgido una gran especulación sobre los efectos que ello podría tener sobre el mercado inmobiliario.
Se comparan las consultas y el contenido del sitio en dos fechas, el día previo al sismo (18 de septiembre) y dos semanas más tarde (3 de octubre), y a partir de ello se analizan aspectos como el interés de los usuarios por comprar, rentar e incluso anunciar una vivienda, así como las variaciones en los precios anunciados.
Si bien los resultados deberán tomar mayor forma a medida que pase el tiempo, puede verse que existen amortiguadores naturales en el mercado inmobiliario de la CdMx, como una fuerte necesidad de vivienda, concentración de la actividad en ciertas zonas de la ciudad, y la propia respuesta de la oferta. En conjunto todos ellos contribuyen a un proceso de ajuste menos drástico del que algunos preveían.
Se tiene que hacer una recapitulación, las cifras del Gobierno de la Ciudad de México muestran que los inmuebles con reporte de daño suman un total de 15 mil2 . De éstos, 12 mil corresponden a daños superficiales o que en última instancia, no implican riesgo para su ocupación; otros 3 mil requerirán algún tipo de intervención. Los inmuebles derrumbados suman 38, y, de acuerdo con el Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México, entre 120 y 150 adicionales podrían requerir demolición.
Por zonas, las principales afectaciones se dieron en las delegaciones Benito Juárez, Cuauhtémoc e Iztapalapa con 42%, 37% y 13% de los reportes de daños.
¿Cayó el interés por los inmuebles en las zonas más afectadas?
Una primera preocupación era que decaería significativamente el interés por comprar o rentar vivienda en las delegaciones y colonias más afectadas. Con respecto al interés por comprar, el día anterior al sismo, un total de ocho colonias en las delegaciones Benito Juárez y Cuauhtémoc, representaron el 3.5% del total de búsquedas en todo el portal inmobiliario. Dos semanas más tarde, la participación incluso había aumentado al 4.1%. Esto es, el interés en estas zonas no sólo no decreció, sino que incluso se incrementó.
Pero si el interés por la compra aumentó, el de la renta lo hizo mucho más. Diez colonias, en cuatro delegaciones, aumentaron su participación en el total de búsquedas, de 4% al 9%. Esto revela que el temor generado por el sismo no redujo el interés por las viviendas en las delegaciones más afectadas.
Impacto de los precios
El impacto ha sido modesto. En el agregado, para las casas en venta se aprecia un aumento de 2%, en tanto que para los departamentos en venta se registra un incremento de 0.6%, y de 0.3% cuando se trata de renta. Por otro lado, los incrementos más notorios se dieron en colonias cercanas a los siniestros como Escandón (3.5%) y Portales (1%). Quizás a algunos sorprendan los resultados, Pero el fundamento es que en términos relativos, el número de inmuebles afectados fue reducido, que la actividad económica no se paralizó, ni tampoco la demanda de vivienda, y por último, que la oferta también ha reaccionado.
Valoración final
Todo lo anterior no implica que no habrá ajustes profundos en el mercado inmobiliario de la Ciudad de México. Simplemente que no serán de corto plazo ni de la magnitud que se temía en un inicio. El proceso de reconstrucción será un importante detonador de la actividad en el mercado, y podría orientar también algunas tendencias futuras. Por ejemplo, si viene acompañado de nuevos criterios para la edificación, a partir de un Atlas de riesgos actualizado o al menos considerando el tipo de suelo. Asimismo, al igual que ocurrió en 1985, puede anticiparse que algunos hogares busquen mudarse hacia zonas que perciban más seguras, dentro de la Ciudad de México o en entidades vecinas.
El análisis revela un ajuste más mesurado del que algunos preveían, primero, el volumen de visitas no se redujo en forma significativa; segundo, si bien decreció el interés sobre las zonas afectadas, aumentaron las búsquedas hacia las colonias vecinas; tercero y quizás más relevante, no se aprecia una caída drástica en los precios, quizás porque los propios anunciantes han decidido retirar sus inmuebles, a la espera de que la estabilidad retorne al mercado.



