LA EVOLUCIÓN DEL DISEÑO BIOFÍLICO EN ESPACIOS URBANOS

El diseño biofílico, que integra la naturaleza en los espacios construidos, ha ganado relevancia en las ciudades como respuesta a la urbanización acelerada y la necesidad de bienestar. Este enfoque combina principios de sostenibilidad con psicología ambiental para mejorar la calidad de vida, reduciendo el estrés y fomentando la conexión entre las personas y su entorno natural.

Desde su conceptualización por Edward O. Wilson en los años 80, el diseño biofílico ha evolucionado hacia propuestas innovadoras. Arquitectos como Stefano Boeri, creador del icónico Bosco Verticale en Milán, y Bjarke Ingels, con proyectos como el edificio 79&Park en Estocolmo, destacan por sus enfoques que integran vegetación, luz natural y ventilación en las estructuras urbanas.

Otro ejemplo son las Amazon Spheres, Seattle, EE.UU. Espacios de trabajo en forma de cúpulas llenas de plantas tropicales, creados para fomentar la creatividad y el bienestar de los empleados.

En América Latina, Tatiana Bilbao ha sido pionera al incorporar elementos biofílicos en proyectos que dialogan con el entorno natural, como el Jardín Botánico de Culiacán. Estas iniciativas no solo transforman la estética urbana, sino que también abordan desafíos ambientales al mitigar las islas de calor y mejorar la biodiversidad.

El diseño biofílico se consolida como un puente entre la arquitectura y la naturaleza, marcando el camino hacia ciudades más humanas y sostenibles. 

Esta arquitectura hoy más que nunca está en concordancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU que destacan la importancia de la infraestructura sostenible en varios de sus 17 objetivos, particularmente en el ODS 9: “Industria, Innovación e Infraestructura”. Este objetivo resalta la infraestructura como un pilar esencial para el desarrollo económico, la resiliencia climática y la equidad social. 


El ODS 9 está conectado con otros objetivos como el ODS 11 (Ciudades y comunidades sostenibles), que aboga por infraestructuras urbanas inclusivas y sostenibles; el ODS 6 (Agua limpia y saneamiento), que destaca la necesidad de redes de suministro y tratamiento; y el ODS 13 (Acción por el clima), que subraya la importancia de infraestructuras adaptadas al cambio climático.

Estos lineamientos buscan un equilibrio entre crecimiento económico, bienestar social y cuidado ambiental, colocando la infraestructura como un eje central para lograr un futuro sostenible.

¿Será que en México debe haber más diseños biofílicos en 2025?

Fuentes: Edward O. Wilson, Stefano Boeri Architetti, Bjarke Ingels Group. ODS_ONU

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