Ciudad de México.— La infraestructura del país cambia de brújula. En el 33º Congreso Nacional de Ingeniería Civil, el secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Jesús Antonio Esteva Medina, afirmó que México avanza hacia un modelo donde carreteras, trenes, aeropuertos y espacios públicos funcionan como un solo sistema. La apuesta, dijo, es clara: movilidad integrada hacia 2030 y 2050, tal como se aplicó en la Ciudad de México durante la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante su conferencia magistral “El papel de la infraestructura en el progreso de México”, el titular de la SICT presentó los proyectos centrales del Plan Nacional de Infraestructura, que prioriza el sector carretero sin perder de vista la conectividad ferroviaria, aeroportuaria, educativa y urbana.

Subrayó que carreteras con mejores especificaciones, puentes bien diseñados y materiales más resistentes ante fenómenos meteorológicos ya no son opcionales, sino indispensables para garantizar la movilidad del país. “La infraestructura debe sostener a la población aun en condiciones adversas”, señaló.
En el ámbito carretero, Esteva detalló que en 2025 se invierten 19,254 millones de pesos para concluir obras rezagadas y arrancar nuevas. De 2025 a 2030, la inversión ascenderá a 112,713 millones de pesos, con el objetivo de ampliar la red en 2,200 kilómetros. Entre los corredores prioritarios se encuentran Macuspana–Escárcega, Salina Cruz–Zihuatanejo, Circuito Tierra y Libertad en Morelos, Cuautla–Tlapa, Tamazunchale–Huejutla, Bavispe–Nuevo Casas Grandes, Toluca–Zihuatanejo y Guaymas–Chihuahua.
Dentro del Plan Michoacán por la Paz y Justicia, destacó la urgencia de concluir las autopistas Pátzcuaro–Uruapan, Zitácuaro–Maravatío y Uruapan–Nueva Italia, consideradas clave para detonar empleo y dinamismo regional.

En materia de inversión mixta, anunció 151 millones de pesos adicionales para construir 1,600 kilómetros más en alianza con Banobras. Cada obra, aseguró, parte de estudios de demanda y factibilidad para garantizar su sostenibilidad.
El secretario explicó que el mantenimiento también se transforma. Con el programa “Bachetón”, la atención a caminos rurales y la adquisición de 10 trenes de repavimentación —que llegarán a 30 antes de concluir la administración— se prevé elevar la vida útil de la red carretera. Además, se incorporan tecnologías innovadoras, como mezclas con polvo de neumáticos, materiales ecológicos, óxido de calcio, geomallas, tuberías de riego, telepeaje, concretos de alto desempeño y elementos bambú-plástico.
En zonas afectadas por huracanes o lluvias torrenciales, Esteva insistió en reforzar taludes, cimentaciones y estructuras. Puso como ejemplo Guerrero, donde el gobierno reconstruye 68 puentes y atiende comunidades que requieren apoyo inmediato, como la entrega de láminas para techos.
Más allá de las carreteras, informó que ya iniciaron los trabajos de nuevos trenes de pasajeros y carga, cada uno con vías exclusivas. En el sector aeroportuario, avanzan diez obras de construcción, ampliación o remodelación, con una inversión de 31,503 millones de pesos. En infraestructura educativa, se edifican escuelas sostenibles, de bajo costo y rápida ejecución. Mientras que en espacios públicos continúan los programas Senderos Seguros y el trolebús Ixtapaluca–Pantitlán.

Para cerrar, Esteva reconoció al Colegio de Ingenieros Civiles de México y al Consejo de Políticas de Infraestructura, cuyo trabajo, dijo, es fundamental para consolidar una agenda nacional de infraestructura a largo plazo que responda a las necesidades del país y de las generaciones futuras.
La visión, recalcó, es construir un México conectado, resiliente y preparado para los desafíos que vienen.



