
Iberdrola abre su primer parque solar en México, con una capacidad instalada de 100 megavatios (Mw), equivalente a suministrar electricidad a 100 mil hogares.
Ubicado en el estado de Sonora, el parque fotovoltaico (con una superficie equivalente a 34 estadios de béisbol) ha requerido una inversión de 135 millones de dólares.
A días de entrar en operación comercial, la planta solar de Hermosillo se erige, en medio de esta zona semidesértica pegada a la ciudad del mismo nombre, como un ejemplo más del potencial inversor, energético y verde de la segunda economía latinoamericana después de Brasil.
El proyecto se empezó a planificar en 2016 y a construir en marzo de 2017.
A lo largo de varios meses, este predio de propiedad privada se transformó en un ir y venir de camiones y contenedores que transportaron la friolera de 389 mil 580 paneles solares que llegaron desde China en barco.
A diferencia de otras plantas como las eólicas o las de ciclo combinado, el desafío fue sobre todo logístico por la complejidad de mover hacia el lugar miles y miles de piezas, bajo un sol abrasador y temperaturas por encima de los 40 grados centígrados.
En su fase de construcción, la planta ha contado con más de 750 trabajadores, con un 100 por ciento de contratación de empresas nacionales y 80 por ciento de empleados y maquinaria locales.
La región recibe alrededor de 2 mil 200 horas de radiación solar anual, convirtiéndose en un lugar magnífico para la generación de energía.
Iberdrola subraya la visión a largo plazo que tiene para México, sustentada en grandes acciones a corto y mediano términos, como un plan estratégico de 2018 a 2022 con una inversión de 2 mil 800 millones de dólares.
Entre 2019 y 2020 se pondrán en marcha ocho centrales y, de cara a 2022, planea ya nuevas infraestructuras con las que espera alcanzar unos 12 mil 500 MW de potencia instalada.



