PUENTE TAMPICO

México ocupa el lugar 14 en extensión territorial en el planeta y, entre sus características, posee una gran diversidad de relieves montañosos, llanuras, ríos y lagos, lo cual implica serias dificultades para la transportación carretera, ferroviaria y fluvial. Todo esto ha llevado a que los mexicanos se conviertan en destacados diseñadores y constructores de puentes que se elevan por encima de barrancas, lagos y ríos.

Entre estas construcciones se encuentra el Puente Tampico, considerado uno de los puentes atirantados más destacados en toda Iberoamérica. No solo destaca por su elegancia y estética, sino también por su impacto en el desarrollo socioeconómico regional en las cercanías de los afluentes del río Pánuco. Esta obra ha recibido reconocimientos a nivel internacional por sus méritos en los campos de la ingeniería y la arquitectura.

Operado por Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos (CAPUFE), el Puente Tampico, una de las obras más destacadas de la década de los ochenta en Iberoamérica, se eleva por encima del río Pánuco a lo largo de sus 1,543 metros de longitud, superando las dificultades de comunicación en zonas estratégicas de Tamaulipas y Veracruz. Forma parte fundamental del corredor costero hasta la frontera con los Estados Unidos.

Elegante en su diseño, el Puente Tampico fue admirado desde su inauguración el 17 de octubre de 1988 y, en 1989, en su primera edición, mereció el Premio Internacional Puente de Alcántara, un galardón instituido para reconocer la mejor obra pública en el ramo de ingeniería civil, tomando en cuenta su importancia cultural, social, tecnológica, estética y funcionalidad. Este premio se le otorgó superando a obras similares de España y Portugal.

Compuesto por tres partes, siendo el principal de tipo atirantado y dos viaductos de acceso, este coloso forma parte del eje carretero que une las ciudades de Matamoros y Puerto Juárez, cerca de la colindancia con los límites de las alcaldías de Tampico y Ciudad Madero. Su construcción respondió a las necesidades inherentes al desarrollo portuario tampiqueño, cuya actividad socioeconómica impactó en una zona sin planificación, reflejando un déficit de suelo, vivienda, equipamiento y servicios urbanos.

Concebido entre los años 1976 a 1978, cuando se iniciaron los estudios de factibilidad, fue a principios de 1980 cuando el proyecto se puso en marcha. En ese momento, era prioritario dar continuidad a la carretera Costera del Golfo sin obstruir el desarrollo portuario, ya que el río Pánuco solo era atravesado por ciertas embarcaciones. Al mismo tiempo, el tránsito carretero crecía como resultado del desarrollo socioeconómico en los estados de Hidalgo, Veracruz y San Luis Potosí, y el puerto de Tampico exigía una consolidación de redes de comunicación terrestres eficaces.

El Puente Tampico cuenta con cuatro carriles de circulación, dos pasos peatonales, un camellón central y está soportado por 21 pilas de sostén, dos emblemáticas torres y 44 tirantes de acero en el claro. Contando los tramos en tierra firme, la longitud total asciende a 1,543 metros y tiene una altura máxima de 55 metros por encima del caudal.Esta obra refleja una concepción tecnológica que ha sido reconocida internacionalmente como una “aportación trascendental”. Ha llevado a otros países a retomar su sistema de atirantamiento, utilizado en puentes de gran elevación, como el de Normandía, Francia, con 856 metros, y el Tatara, Japón, con 890 metros de altitud.

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