Con una inversión superior a 1,160 mdp, Conagua moderniza el DR 016 para producir más alimentos con menos agua y fortalecer el derecho humano al recurso.
Como parte de la política hídrica nacional impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) avanza en la tecnificación de más de 2,300 hectáreas del Distrito de Riego 016 en el estado de Morelos, una acción estratégica orientada a producir más alimentos con menos agua y a generar ahorros hídricos que permitan garantizar el derecho humano al agua.
Este proyecto, iniciado en 2025 y con conclusión prevista para 2030, contempla una inversión total superior a los 1,160 millones de pesos, destinados a la rehabilitación y conservación de obras de cabeza y red mayor, presas derivadoras, modernización de canales y plantas de bombeo, rehabilitación de estructuras, actualización de puntos de control de aforo y tecnificación parcelaria. Con estas acciones, se estima la recuperación de casi 55 millones de metros cúbicos de agua, volumen que podrá destinarse al consumo humano, particularmente de la población con mayor vulnerabilidad hídrica en la región.

Para 2026, Conagua prevé asignar casi 180 millones de pesos al revestimiento de 18 kilómetros de canales principales y secundarios, la rehabilitación de 12 presas derivadoras, la tecnificación de 355 hectáreas de cultivos, la construcción de 77 estructuras de medición, control e instrumentación, así como la implementación de un centro de monitoreo que permitirá una gestión más eficiente y transparente del recurso.
Estas acciones se suman a las realizadas en 2025, año en el que se aplicaron más de 130 millones de pesos para la rehabilitación, revestimiento y entubamiento de 13.1 kilómetros de canales, además de la rehabilitación de ocho presas derivadoras y tres tomas directas, fortaleciendo la infraestructura hidráulica del distrito.


Con la tecnificación del riego en el DR 016, la Comisión Nacional del Agua refuerza su compromiso con el sector agrícola y con el uso sustentable del agua, impulsando una mayor productividad del campo de Morelos sin incrementar la presión sobre el recurso hídrico. Al mismo tiempo, estas inversiones contribuyen a una gestión más equitativa y responsable del agua, en beneficio del desarrollo regional, la seguridad alimentaria y el bienestar de la población mexicana.



